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El productor Ralph Winter concuerda: “Bryan tiene una
gran intuición en cuanto a lo que hace a la serie una pieza tan
notoria dentro de la cultura pop. Es verdaderamente notable esa
habilidad que tiene para hacer a estos personajes auténticos
—como si fueran nuestros vecinos—, incluso a pesar de que
poseen poderes increíbles y en ocasiones peligrosos”.
Para
X2, Singer iba a pintar en el gran lienzo de un gran estudio;
todo un acontecimiento cinematográfico en el que iba a
disfrutar de un presupuesto mucho más holgado y una agenda de
filmación más prolongada, a diferencia de lo que fue la
primera película. X2
también iba a presentar mucho más acción, efectos, locaciones
y acrobacias, que cautivaron en su momento a los seguidores de
la tira cómica y a los nuevos aficionados.
Singer
tenía muchas más cosas en mente para X2 que las que podría
presentar una secuela tradicional. Utilizando formidables recursos a su disposición y sin
tener que verse obligado a introducir a los personajes y sus
poderes, quería ahondar mucho más en la mitología de los
Hombres-X, y en sus habilidades y relaciones. “X2 no es una secuela”, señala. “Es la siguiente
aventura en una saga —una >evolución
con respecto a la primera película. No solamente le dimos
seguimiento a los personajes principales y sus respectivas
travesías, sino que también introdujimos una nueva generación
de Hombres-X, así como algunos villanos nuevos.
“Como
cualquier buen cómic, el universo de los Hombres-X está diseñado
para expandirse”, continúa Singer. “Puede haber cualquier cantidad de historias.
Esta continuación de la saga me ha dado la oportunidad
de desarrollar las líneas narrativas y los personajes —y
divertirme mucho más. X2 es más ambiciosa, más sombría, más
divertida y más romántica que su antecesora”.
X2
continúa abordando temas de tolerancia y miedo a lo
desconocido, que han formado parte del universo de los Hombres-X
desde que Stan Lee creó la tira cómica hace 40 años. “Todavía
sigue siendo acerca de fenómenos de la naturaleza, prejuicios,
acerca de ser un extraño y no ser comprendido”, indica Lauren
Shuler Donner. Bryan Singer añade, “Las películas de los
‘Hombres-X’ plantean preguntas que todos nos hacemos: ¿Estoy
sólo en el mundo? ¿Por qué soy tan diferente?, y ¿cómo me
voy a acoplar en la sociedad? Estos cuestionamientos son
universales y eternos, particularmente entre adolescentes. En
alguna ocasión todos nos hemos sentido como si fuéramos
mutantes”.
Un
nuevo tema en X2 es la “unidad”, cuando dos generaciones de
Hombres-X unen fuerzas con un aliado poco común para combatir
una amenaza nueva y muy humana. Una vez que da inicio la
historia, los mutantes continúan su lucha en contra de una
sociedad que les teme y desconfía de ellos. Su causa se torna incluso más desesperada después de
que un agresor no identificado, quien posee habilidades
extraordinarias, lleva a cabo un increíble atentado para
asesinar al Presidente de los Estados Unidos. Todo indica que es
obra de un mutante.
El
impactante ataque reaviva la protesta política y pública por
redactar un Acta de Registro de Mutantes. En esta ocasión, el
movimiento anti-mutante es encabezado por William Stryker, un
acaudalado ex comandante del ejército y científico de quien se
rumora ha experimentado con estos seres.
El
“trabajo” con mutantes de Stryker se encuentra hasta cierto
punto vinculado con el misterioso y desconocido pasado de
Wolverine. Conforme Wolverine busca pistas para desentrañar su
origen, Stryker pone en marcha su programa anti-mutante
comenzando con una ofensiva militar a gran escala contra la
mansión y la Escuela para Dotados de Xavier. Magneto, quien recién se ha escapado
de la prisión de plástico, propone una asociación con los
Hombres-X para combatir a su ahora común y temible enemigo,
Stryker.
Con
el destino de Xavier, la humanidad —y la raza mutante— en
sus manos, los Hombres-X y sus aliados permanecen unidos para
enfrentar la misión más peligrosa en su historia.
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