No es lo mismo la chica de pasarela que una cover girl.
A la primera le basta con su figura, y unas cuantas lecciones para
caminar como se debe, cosa nada fácil por cierto.
Las modelos que ganan las tapas y los millones deben tener algo
más. Algo indefinido que las diferencia del resto. Pueden ser los
dientes apenas separados como Laureen Hutton, el parecido con
Brigitte Bardot como Schiffer o con Jacqueline Bisset como la
ascendente Helena Christensen.
La primera cover girl famosa fue Jay Reylender, que
apareció en Mademoiselle hace unos cuarenta años. Entonces ser
modelo era un fin en sí mismo, hoy es un medio para llegar a
lago. Algo que puede ser un marido rico o un contrato de
ejecutiva.
Cindy Crawford no sólo es la cara de Révlon, está en el
directorio de la multinacional de los cosméticos y toma las
decisiones que cuentan.
En otros tiempos la meca era el cine. Laureen Bacall posaba para
las revistas cuando la descubrió Hollywood y otro tanto
ocurrió con Candice Bergen, KIm Bassinger y Sharon Stone.
Algunas han hecho películas para después volver al modelaje,
como ocurrió con Sibyl Shepperd que actuó en "Verano del
42" y volvió al estudio de fotografía para hacer las
gráficas de L'Oreal.
A veces la publicidad puede mas que la pantalla, Laureen Hutton
hizo un papel inolvidable en American Gigoló, pero será
recordada siempre por su campaña de Révlon.
Es difícil que la posteridad recuerde la Brooke Shields de Pretty
Baby, para todos será siempre la niña de una publicidad de jeans
que aseguraba no tener nada entre sus pantalones y ella.
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